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Lunes
21 de Mayo de 2001
REPORTAJE
Diego Deville: el campeón
Es su 7° mundial y el 1° que lo recibe con el título de Campeón. Le ganó
al coreano Kwang - Soo Park, tres veces Campeón Mundial.
Hizo
Gimnasia artística desde los 7 años a los 17.
Trabaja
en el Club River Plate como profesor de Gimnasia Artística.
Entrena todos los días cuatro horas.
En japón, también compitió en la categoría Dupla. Junto a su novia Lorena
López, lograron un loable tercer puesto.
Por falta de dinero, la participación de Diego en el mundial peligró hasta
el día anterior al viaje.
Gracias a él, Argentina tiene por primera vez un Campeón Mundial de la
categoría.
Si
imitar a Chaplin, con esa particular manera de caminar y el histrionismo
que lo consagró como el mejor humorista del siglo pasado, no es tarea
sencilla, imagínense si a eso hay que sumarle otros factores como seguir
el ritmo de la música, respetar un reglamento aeróbico, una determinada
cantidad de batidas, un tiempo riguroso y la dificultad propia del alto
rendimiento. Imposible ¿no?. Dicho en este términos pareciera que sí.
Sin embargo, Diego Deville lo logró, colocando a la Argentina en lo más
alto del podio y brindándole al mundo el mejor homenaje a un grande de
todos los tiempos.
¿Cuánto te preparaste para esto?
Acá no hay vacaciones; parar, no parás nunca. Para poner un ejemplo, en
las fiestas, descansamos sólo una semana. Para llegar a conseguir lo que
logré en este mundial, la idea es no parar. Por que además sabemos que
los demás atletas, más allá de sus deseos personales de obtener la dorada,
están obligados a entrenar una cantidad de horas diarias. Nosotros, por
ser subvencionados, no; pero tenemos la presión de que nuestros competidores
están haciendo todo lo necesario para ganar.
Considerando que es tu 7° mundial, ¿qué creés que pasó en este que
marcó la diferencia entre un buen desempeño y el título mundial?
Tiene que ver con lo que yo llamo un click interno. Es decir que, si bien
a todos los mundiales que fui, llegué bien preparado e incluso a algunos
en mejores condiciones físicas que a éste, siempre sentía que me faltaba
algo. Quizá tenga que ver con que soy muy autoexigente y competía con
la presión del "no puedo fallar". Eso, me terminaba jugando en contra.
En este mundial, intenté ir con otra mentalidad y eso me ayudó.
¿Qué sentiste con el tercer puesto en Dupla?
Considerando que somos muy nuevitos, sólo dos años de competencias,
frente a duplas como la japonesa, la búlgara, o la chilena, que llevan
años juntos y que se conocen mucho, para nosotros fue un logro importantísimo.
No estaba en nuestros planes tan alta performance. Simplemente, antes
de empezar, nos habíamos propuesto dar lo mejor de nosotros en el escenario
y disfrutar de la coreografía. Lo demás, vino solo.
Y, ¿cuál fue tu sensación cuando viste en la pizarra que eras en nuevo
Campeón Mundial?
Aunque parezca mentira, estaba muy tranquilo. Igual lloré mucho y la sensación
es indescriptibles con palabras.
¿Quién preparó la coreografía?
La idea original me la dio Myriam Risso Patron, y en base a esa idea Luciano
Janctus me ayudó de onda a prepararla. Creo que la coreografía jugó un
papel decisivo en la dorada.
A nivel general, ¿qué pesa más: la dificultad o la artística?
Ha ido variando con el deporte. En los comienzos de la Aeróbica de Competición,
se hacía especial hincapié en la artística. Luego y, hasta no hace mucho,
el eje se corrió hacia la dificultad. En la actualidad, hay una vuelta
a lo que fue la Aeróbica en sus inicios. En ese sentido, más allá que
todo juega un papel importante, la coreografía es fundamental. En mi caso,
aunque no me equivoqué en nada, creo que la elección del personaje y la
manera de interpretarlo, fue decisiva.
Fuera de la alegría personal y la de tu entorno, ¿Qué creés que aportará
tu medalla?
Ojalá sirva para que le de un verdadero empuje a la actividad a favor
de los atletas, los verdaderos protagonistas.
Extraido de la Revista Cuerpo & Mente
Nota por Leticia Conti
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